lunes, 13 de abril de 2009

Semana Santa




Después del ya mencionado Road Trip y por causas que muchos de ustedes conocen a la perfección regresé a Salamanca antes de lo previsto, llegué el lunes de semana Santa, esta festividad en España es como el 12 de Diciembre en México, para todo mi público culto a más no poder es el día de la Virgen de Guadalupe, donde millones de mexicanos van a la basílica a cantarle las mañanitas a nuestra Madre morena.


Y digo que es lo mismo porque se transforman las ciudades, los cófrades (miembros de las cofradías) ponen estandartes en los balcones de sus casas, los negocios ponen en sus aparadores pequeñas réplicas de los pasos (carruaje con una imagen que es cargada por los cófrades), las iglesias y oficinas de turismo reparten los horarios de las diferentes procesiones, desde el lunes hasta el domingo no deja de haber.


Es impresionante ver a los encapuchados tipo ku klux klan caminando por las calles llevando las imágenes mortuorias de Cristo y las vírgenes llorosas y desconsoladas.


Cada cofradía tiene sus propios colores, estandarte, imágenes y bandas de música, las procesiones normalmente están organizadas del mismo modo, primero va una cruz con algunos cófrades, algunos llevan incienso o algo más, después va una imagen con una banda de música atrás, cada imagen es cargada por más de 40 cófrades que se van meciendo mientras avanzan, la banda de música les va marcando el paso para que vayan parejos de un lado a otro.


La imagen ladeándose junto con la música de tambores y trompetas es impactante, la gente es muy respetuosa y sale a las calles en cantidades que yo no había visto en Salamanca, es realmente una procesión mortuoria, algunas amigas me decían que ellas no les gusta ir porque les da mucho miedo.


El trato que les dan a las imágenes de las Vírgenes es asombroso, las tratan como si fueran personas, “mañana a las doce sale la Sole” (Virgen de la soledad) que lastima de la lluvia que no dejó salir a la Espe (Nuestra Señora de la Esperanza).


Hubo dos momentos que me impactaron mucho, uno el viernes santo en la noche que es cuando ya ha muerto Cristo, sale en procesión la Virgen de la Soledad y lo primero que hace es visitar el templo donde está Nuestra Señora de la Esperanza, es un acto en verdad muy simbólico, que además es algo muy esperado, la gente llega desde una hora o dos antes al lugar para ver el encuentro.


El otro momento impresionante es conocido como el encuentro, el Domingo de resurrección, cuando el Cristo resucitado se encuentra con la Virgen de la Alegría, que viste un manto negro y cuando se encuentra con su Hijo se reviste de un manto blanco. Este evento se hace en la plaza mayor y van miembros de todas las cofradías, el marco es espléndido. Muchos de los cófrades dejan ver su cara mientras que otras cofradías siguen usando el gorro este puntiagudo, eso depende de cada carisma de cada cofradía.


Creo que esta es una diferencia muy grande con México, en España la mayor fiesta es cuando Jesús resucita, mientras que en México la mayor fiesta es cuando muere, mientras veía el encuentro pensaba que estamos muy acostumbrados a quedarnos en la tragedia, a no seguir, a que cuando la cosa se arregla o Cristo resucita, seguimos dándonos golpes de pecho lamentando el momento en que se jodió.


Nos quedamos atorados en el tiempo y para muestra basta con ir a cualquier pueblo y ver las imágenes, por cada Santo hay dos Vírgenes llorosas y un Cristo recibiendo latigazos, otro preso con las manos atadas y la corona de espinas puesta, otros dos crucificados y alguno más muerto. No, en México parece que solo muere y no lo digo en un sentido religioso únicamente sino que me refiero al trabajo de todos los días.


Si salió tal gobernante y es una porquería, y nos va a dejar en la miseria pues ya que… morimos, si nos cortan el agua y no tenemos como lavar platos o bañarnos, pues ya que… morimos, si nuestro equipo de fut bol pierde contra un país que tiene el mismo número de habitantes que una de las colonias del D.F., pues ya que… morimos, si, si, si, y así podría seguir, creo que lo que pasa en semana santa es reflejo de una sociedad acostumbrada a morir.


Me acuerdo cuando era chico que estaba muy consternado cuando me enteré que la misma persona que traía los regalos de navidad era ese ser casi deforme colgado en la cruz, porque le hacen eso, ¿qué no vez que te tienes que portar bien para los regalos?, mi hermana inocente en ese entonces me dice, pero no te preocupes, resucita después.


Si, como todo, eso pasa después, y por eso solo nos damos chocolates cuando llega ese después, porque además ya está prohibido quemar a Judas, que si te fijas querido amigo lector, no festejamos que gana el bueno sino que vamos y nos jodemos al malo.


Habrá que meditar, a que le damos importancia, si ¿joder al malo o resucitar?, quizá seamos aficionados a morir. Pero si algo aprendí esta Semana Santa es que merece más unión, más emotividad el ganar que el no perder, el festejar más que el lamentar, el subir más que el bajar, feliz Pascua, y hazme un favor resucita alguna de tus muchas muertes y festéjalo como en el encuentro, de cara a tu madre quitándole el velo negro.



martes, 7 de abril de 2009

El fin de la tierra

Durante gran parte de la semana pasada, alias fin de marzo y principio de abril, inicié un road trip, es una idea un tanto aventurera de viaje, uno se fija una meta y va viajando, lo que se topa en el camino se va decidiendo si merece ser visitado o si es mejor pasar de largo, el objetivo final estaba en Portugal pasando por el Norte de España.

En este road trip tocamos varios puntos: Tordesillas, Mota del Marqués, León, Oviedo, Gijón, Santiago de Compostela, Muros, Fisterra, Vigo, Porto y Aveiro. Además de otro pueblito que nos paramos a comer de camino de Gijón a Santiago de Compostela.
El viaje duró solo 5 días y pues fue muy intenso, tantos lugares en tan poco tiempo es un poco complicado pero es posible, hoy les quiero platicar sobre Fisterra, llamada en otro tiempo Finisterra, se pensaba que era el fin de la tierra, que ya no había nada más adelante, en Fisterra está la Costa da Morte, porque esa costa está llena de acantilados y se dice que muchos barcos encallaban ahí.

Fisterra fue el único lugar que fuimos fuera de ruta ya que tuvimos que regresar a Santiago después de ir, la motivación en un principio fue la supuesta poca distancia, nos dijeron que estaba como a 80 km lo cual resultó ser totalmente falso porque hicimos cerca de dos horas para poder llegar, hicimos una pequeña escala en Muros para cenar.

La única información que teníamos sobre Fisterra es que los romanos pensaban que ahí era el fin de la tierra, que algunos peregrinos del camino de Santiago iban después de Compostela peregrinando a Fisterra para quemar las ropas que usaron durante el camino y que había un hotel junto al faro.

La aventura roadtripera nos animó a conocer el fin de la tierra, llegamos siendo casi las doce de la noche, una neblina impresionante, el pueblo es muy chico, llegamos al hotel fisterra y a esa hora emprendimos camino al fin de la tierra, a la Costa da Morte, el camino lleno de neblina le dio un aire especial, mágico, un tremendo estruendo sonó por todo lo alto invadiendo el silencio, era un sonido muy único, con un eco impresionante, el objeto del sonido es que como la neblina es demasiado densa aquellos barcos que no alcanzan a ver la luz del faro escuchan el sonido que desprende y así evitan encallar.

Para los que han visto el video juego de Resident Evil, no dudo que de ahí se hayan inspirado para crear algún escenario es sumamente tétrico.

El día siguiente al llegar a la punta del fin de la tierra con la luz del sol, entendí porque los romanos pensaban que era el fin de la tierra, acantilados de 30 o 40 metros con espuma blanca golpeando la costa, parecía como si alguien hubiera destapado el tapón por donde se va el agua del mar, el horizonte parece como si terminara en una cascada infinita.

En la punta más alta de uno de los acantilados aparece una escultura de un tenis y un letrero con la concha amarilla de Santiago indicando el kilómetro cero, ahí la gente va a quemar las ropas que los acompañaron a lo largo de todo el camino, la escultura del tenis es en memoria a todos los peregrinos que hasta ahí han llegado, en el piso se ven restos de ropa y manchas negras de la tiza de las fogatas que ahí se hacen.

El kilometro cero busca indicar que el verdadero camino empieza cuando se acaba el camino de Santiago.

Yo no quemé mis ropas, pero si hice un escrito con todos mis defectos, y aunque más que escrito parecía una Biblia por el tamaño fui a romperla y a tirarla al fin de la tierra, el típico ejercicio de campamento escolar con la lista o la carta o lo que sea que se tira a la fogata.

La sensación de estar en el fin del camino, en el fin de la tierra es una sensación indescriptible, por un momento llegas a olvidar que en frente hay otro continente, habrá que hacer camino, habrá que visitar aunque sea de vez en cuando el propio el fin de la tierra, habrá que hacer aunque sea alguna vez una Biblia de defectos personales, habrá que dejarlos caer al abismo, habrá que quemar lo único que nos acompaña en el camino de nuestra vida como son las ropas para el peregrino para iniciar de nuevo, desde el fin de la tierra.

domingo, 15 de marzo de 2009

El Sol

Normalmente vemos al sol como un elemento normal en el día a día, habrá alguna ocasión que no salga pero es un compañero cotidiano. Después de estar prácticamente a obscuras durante seis meses y que el sol fuera un compañero meramente presencial sin tomar acción alguna más que alumbrar olvidando el calentar, esta semana… el sol regresó.
Este es el primer post de un nuevo tipo donde seguiré el consejo de un muy querido amigo donde no tomo en cuenta si leen o no, pero sirve como el mensaje en la botella que se tira al mar y que esperamos que quizá esa botella regrese a la mano que la lanzó para releer el mensaje.
Es por eso que te platico que el sol tiene ahora para mi un nuevo significado o bueno más bien un nuevo simbolismo, el sol es un símbolo de alegría, después del periodo antes comentado esta semana por fin hizo calor, mientras hace una semana estábamos a 5 grados la mayor parte del día esta semana llegamos a 30 grados, el humor de la gente cambió, las calles estaban llenas todos los días a todas horas, el famosísimo picnic invadió la plaza mayor y las orillas del Tormes.
El sol es un compañero del día a día, a veces olvidamos que existe y lo vemos como vemos a al perro callejero o al tráfico, pero el sol es un poco más que la esfera de gases incandescentes que está a millones de kilómetros.
Atardecer en Pamplona

domingo, 1 de marzo de 2009

Pecados

El vaticano publicó un artículo en el que habla de que los hombres y las mujeres pecamos de manera distinta, los hombres son más lujuriosos y las mujeres son más soberbias, siendo sincero yo no leí el artículo, vi que comentaban eso en un programa por lo que no se como se hizo, pero me parece algo muy normal, yo creo que todos hemos estado en la situación de decirle a una muchachita:
-Me gustas- (se puede poner el nivel de comentario que quieran) se demuestra hasta cierto punto la lujuria en el comentario y más si se le pone otro nivel pero como es un blog clasificación A, lo dejamos así
La mujer contesta:
-Claro, es normal-
Si, es algo que toooodos sabemos pero por fin alguien lo hace oficial.

sábado, 28 de febrero de 2009

El cerdo de San Anton

Muchas veces en mi estancia por acá, he sentido nostalgia por algunos rasgos que solo los mexicanos sentimos nostalgia, una salsita verde, unos chilaquilitos, quizá una buena barbacha y hasta por una buena cubita de barcardi, que se pide por ser lo más barato (aquí una cubita sale como lumbre), a veces me siento un tanto nostálgico del tráfico y estar horas en el coche (ya era un hábito, algo demasiado habitual como para no extrañarlo), en fin, de un sin número de tonterías que son parte de nuestra identidad.

Cuando veo el fut bol aquí y me acuerdo de mi impresionante máquina echar la cáscara contra el Tampico Madero o el Gallos Blancos
de Querétaro o los recién ascendidos Indios de Ciudad Juárez, siento ese mismo tipo de nostalgia.

Esta impresionante reflexión surgió por conocer al increíble cerdo de San Antón, lo que les voy a platicar por muy difícil de creer es cierto y pasa en el siglo XXI, en un pueblo que está cerca de Salamanca de nombre "La Alberca", (si lo traducimos al idioma mexicalpango se llamaría "La Piscina"), en aquel mítico pueblo, en el mes de junio o julio se las autoridades locales hacen un regalo al pueblo, le regalan un cerdo.

El cerdo se convierte a partir de ese entonces en un habitante distinguido de la ciudad, la gente es la que se encarga de alimentarlo y cuidarlo, por lo que si visitas el pueblo es común que veas al cerdo caminando tranquilamente por la calle y haciendo ruidos extraños en las puertas de los vecinos que suelen darle algo de comida.

En resumidas cuentas, a un niño lo pueden atropellar o puede dejar de comer y morir de inanición, pero al cerdo de San Antón no le hará falta nada, si tiene frio dormirá bajo cobijas y si tiene insomnio, se le leerá algún cuento de cuna.

Todo eso pasa, hasta que llega su fiesta a la cual tuve la fortuna de poder asistir.

La Alberca es un pueblo que mantiene el más puro estilo medieval, es uno de los pueblos más hermosos de toda España, el festejo inicia con la procesión del santo, San Antón es cargado por cuatro hombres vestidos con capas, adelante de ellos van algunas veladoras, un crucifijo, la banda del pueblo que consta de tres tipos con una flauta y un tambor, cuando el Santo llega a la plaza mayor, la gente aplaude, baila, se escucha la música y en fin.. se le hace un gran alboroto al Santo patrono.

El sacerdote bendice a los animales simbolizados por dos burros que le llevan y terminada la bendición se emprende el camino de regreso a dejar al santo en la iglesia nuevamente.

A partir de aquí todo es relativamente normal, ´hasta que en el balcón de las autoridades aparece el presidente de la Alberca y anuncia que ante todos nosotros va a hacer acto de presencia, el cerdo de San Antón, se pide que se haga una valla pare recibir al invitado de honor, la gente se organiza rápidamente y en menos que lo cuento la gente estaba ya organizada, a mi me tocó estar a la orilla de la vaya y listo para recibir al famoso cerdo de San Antón.

En cuanto aquel negro animal hace aparición el pueblo pierde la cordura total, los bailes se hacen con más enjundia, la alegría crece, la gente se abraza de júbilo y se amontona para poder acariciar al cerdo, se toman fotos con él y le dan aún más de comer.

El cerdo se siente en casa y se deja querer, cuando la alegría disminuye se procede a rifar al cerdo, “el ganador de la rifa podrá ser el dueño del cerdo o se le dará su equivalente en peso en embutidos” ahí fue cuando yo también corrí a abrazar al cerdo, con dos boletos para la rifa en la mano escuche de Chidrion (invitado especial para realizar el sorteo y ganador de los últimos 3 campeonatos mundiales de cortar jamón) decir un número totalmente distinto al mio, creo que no tenía ni un solo número igual, mi corazón y mi salud lo agradeció tremendamente ¿porque pues quien va a dejar 300 kilos de embutidos sin comer?


La ganadora fue ovacionada, casi logré hacerme su amigo, lo malo fue que cuando le dije que dos o tres kilitos no le iban a costar nada, me retiró el habla.

La fiesta siguió, en tremendas cazuelas se dio de comer a todos los invitados, chorizo envinado, morcilla con cebolla y hígado de cerdo en salsa de jitomate, acompañado por supuesto de cantidades impactantes de vino y pan.

Los bailes y la música no bajaron de intensidad, el pueblo entero comía, el cerdo lo hacia como un miembro más de la comunidad, sacaron una botella de anís y se convirtió en un instrumento musical más.

Así poco a poco fue bajando la intensidad de la fiesta hasta que ya nadie pudo comer ni un bocado más, cuando digo nadie se incluye al cerdo de San Antón.

Cuando me fui de aquel festín, me di cuenta que a pesar que el kikin pueda ser un ídolo nacional, o que el Matador Hernández se pinte el pelo de amarillo y en los pueblos crean que es güero natural. Adoro una identidad que no está basada en un cerdo y aunque Vitorino llegó a tener su momento de fama, que yo sepa, en México todavía no le bailamos a los animales más que a los Santos y aunque eso pasa en algunos XV años y algunas bodas no es taaan evidente, ni es causa de orgullo.

sábado, 21 de febrero de 2009

Estoy en deuda

Después de haber platicado tanto sobre la famosa "N" pedazo de pollo empanizado (si no sabes a que me refiero digamos que hablo de una muchachita de nacionalidad que empieza con i y termina con rani)

Solo quiero decir que no en balde a veces confunden a las bebidas alcohólicas con pócimas embellecedoras, en especial al producto fabricado por don Facundo.

Estoy de regreso

Si, si, si, lo se, hace mucho tiempo no escribo nada y tiene razón en enojarse, la razón es muy sencilla, como no veía coments pensé que nadie leía el blog y pues digamos que no es muy motivante que digamos reventarse tremendos choros sin tener la certeza que alguien se tomará la molestia de leerlos.
Por eso es importante que dejen algún comentario, para saber que si me leen y no solo recibir después las quejas por haber dejado de escribir.
Este post será solo para motivarlos como ustedes han hecho conmigo a que escriban, conocen mi cuenta de correo electrónico y si no pues dejen coment preguntando cual es por si no pueden o no saben como dejar algún comentario.
Tengo mucho que platicarles, un viaje a Portugal, una experiencia sub realista con el cerdo de San Antón (no me cambié de bando, ni quiero decir que sea una experiencia mística, es un animal también conocido como marrano, cochino,oinc oinc, etc) , Carnavales, me cambié de piso, etc.
Voy a aprovechar que llevo mucho sin escribir para escribir sobre lo que los coments me digan.

Saludos y estoy de vuelta por aqui